Un sol con 32 rayos y el color exacto: el taller porteño que hace la bandera argentina desde 1946

Actualidad 20 de junio de 2022 Por Tomás Del Popolo
Funciona en Chacarita y también abastece a dependencias oficiales, parques y plazas. Qué dice la ley y qué telas se utilizan.
el-taller-que-hace-la___lnqlun1QI_1256x620__2

Hay 16 personas que están en todos los detalles. Se ocupan de que el color sea el celeste exacto. También observan que las proporciones y las dimensiones se ajusten a las regulaciones. Y que el sol tenga 32 rayos: 16 deben ser rectos y 16 en el sentido de las agujas del reloj, intercalados. Son especialistas en vexilología, diseño, estampado y costura de los paños, y empleados del taller que funciona desde 1946 y elabora las banderas argentinas que flamean en parques, plazas colegios y dependencias gubernamentales.

“Las banderas oficiales deben hacerse respetando la reglamentación estipulada por ley, que determina los colores exactos, proporciones, tipos de tela y las características a tener en cuenta en el proceso de confección”, afirma Julia Domeniconi, secretaria de Atención Ciudadana y Gestión Comunal de la Ciudad, el área de la que depende el taller. Y agrega: “El mayor caudal de producción de banderas se genera para proveer a las comunas, para sus plazas, sedes comunales y otros espacios”.

“Muchas de las personas que trabajamos acá nos mimetizamos con el tema patrio, los colores, y no solo sentimos el orgullo de haberla hecho, sino de conocer los detalles”, señala Luis Corradi, uno de los integrantes del equipo del taller.

En el lugar también explican que, si bien el paño original creado por Manuel Belgrano no se conservó, en instituciones como el Museo Histórico Nacional se preservan algunos de los primeros ejemplares albicelestes.

“La bandera era primero blanca en la parte superior y celeste en la inferior, sin el sol; Belgrano dejó escrito que no teniendo bandera, la mandó a hacer en base a la escarapela, que nació unos días antes de la Revolución de Mayo, en 1810. En un cuadro que él se hizo pintar en una misión diplomática en Inglaterra, de cuerpo entero con un fondo ficticio, se ve una escena de la Batalla de Tucumán y un soldado con esa bandera, por lo que se cree que Belgrano expuso al pintor cómo era nuestra primera bandera”, explican los expertos del taller.

el-taller-que-hace-la___f8VKf6xQ2_720x0__1

Las telas y el escudo


La sala de costura es uno de los lugares centrales. El escenario es dominado por las telas, las máquinas de coser y de bordado, y las mesas de corte. Alicia Casimiro es quien está al frente del equipo que comparte con Liliana y Delia. Allí se cortan, con tijera o a máquina, las tres fajas de las banderas según el tamaño. La franja blanca pasa luego a impresión, en donde por sublimación o pintado se estampa el sol. Solo en las versiones de las banderas de ceremonial va bordado.

El artista visual Beto Ayala es quien se ocupa de plasmar el sol en los ejemplares de gran tamaño. Según relatan sus compañeros, lo hace de memoria y a mano alzada. Usa un proyector que traslada la figura a la tela.

Tras el secado de la pintura, los paños vuelven a la sala de costura. Allí se unen las fajas, se hacen los dobladillos, los refuerzos y los márgenes para la colocación de las sogas de izado en las banderas que son para exteriores. Una vez planchada y doblada, la bandera argentina sale del taller rumbo a sus múltiples destinos.

Las telas y el escudo


La sala de costura es uno de los lugares centrales. El escenario es dominado por las telas, las máquinas de coser y de bordado, y las mesas de corte. Alicia Casimiro es quien está al frente del equipo que comparte con Liliana y Delia. Allí se cortan, con tijera o a máquina, las tres fajas de las banderas según el tamaño. La franja blanca pasa luego a impresión, en donde por sublimación o pintado se estampa el sol. Solo en las versiones de las banderas de ceremonial va bordado.

El artista visual Beto Ayala es quien se ocupa de plasmar el sol en los ejemplares de gran tamaño. Según relatan sus compañeros, lo hace de memoria y a mano alzada. Usa un proyector que traslada la figura a la tela.

Tras el secado de la pintura, los paños vuelven a la sala de costura. Allí se unen las fajas, se hacen los dobladillos, los refuerzos y los márgenes para la colocación de las sogas de izado en las banderas que son para exteriores. Una vez planchada y doblada, la bandera argentina sale del taller rumbo a sus múltiples destinos.

FUENTE: clarin.com

Te puede interesar