Emotiva reapertura 25 años después: así quedó la Confitería del Molino tras la restauración histórica

Regionales 11 de julio de 2022 Por Tomás Del Popolo
Asistieron más de 8 mil personas. La visita permite recorrer el subsuelo, primer piso, subsuelo y la terraza con la cúpula de astas. La próxima visita abierta el público será este 21 de julio con inscripción previa vía web.
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Sólo 30  minutos fueron suficientes para que 8 mil personas agotaran el cupo de la inscripción virtual para ser parte de la reapertura de la icónica Confitería del Molino. Desde el medio día del viernes 8 de julio, largas colas de gente se apostaron sobre la avenida Rivadavia para ingresar. Las filas también se hicieron presentes en Callao, para subir los 6 pisos por escalera que conducen a la terraza para ver la imponente cúpula de las aspas. 

A pesar del éxito y de su época dorada, la confitería cerró sus puertas en el año 1997 y el edificio quedó en completo estado de abandono. Incluso, estuvo a punto de ser demolido como tantos otros edificios históricos de la ciudad. 

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Un poco de historia

En el mismo año del cierre y mediante un decreto, la Confitería fue declarada Monumento Histórico Nacional. Tres años más tarde, fue considerada Patrimonio Histórico del Art Nouveau y la vanguardia de la Belle Époque por la UNESCO.

En 2014 el Congreso Nacional sancionó la ley 27.009, a través de la cual se procedió a la expropiación de la Confitería del Molino. Desde 2018, el órgano legislativo, así como el Gobierno nacional y la Ciudad de Buenos Aires, iniciaron el proceso de restauración y puesta en valor. 4 años después del inicio de obra, reabrió sus puertas para nostálgicos y curiosos. 

La confitería se encuentra en la intersección de las calles Rivadavia y Callao desde el28 de febrero de 1905. Pero el actual edificio, obra del arquitecto italiano Francesco Terenzio Gianotti, fue inaugurado el 9 de julio de 1916, para el Centenario de la Independencia.

El recorrido

La visita auto guiada permite recorrer la planta baja, el primer piso, el subsuelo y la terraza con la imponente cúpula de aspas. Durante el recorrido se puede observar cómo brilla el lugar después del trabajo realizado por el grupo de 40 restauradores multidisciplinarios. Los pisos, el mármol, los elementos de madera, todo está casi intacto. Sólo se puede ver en ellos el paso de los años.

Además y como contraste, hay fotos  que permiten ver cómo se encontraba el lugar al momento de comenzar la obra. La recuperación  y puesta en valor, también tuvo que ver con el rescate de maquinaria y objetos originales. En el subsuelo se pueden ver las máquinas que se utilizaban para la elaboración y horneado de panificados. En el salón de la confitería se exhiben mesas listas para recibir comensales, una puesta en escena que no dejo ningún detalle al azar. Incluso se exhiben los uniformes de las personas que atendían la Confitería. También se recuperaron latas, cajas de pan dulce, botellas vacías, vajilla y hasta escobas. 

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FUENTE: cadena3.com

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