Argentina es el país donde más se aceleró la inflación en el mundo

Actualidad 01 de agosto de 2022 Por Tomás Del Popolo
El aumento generalizado de los precios en la economía argentina parece no encontrar su techo. En julio la escalada inflacionaria se aceleró a un número cercano al 8% mensual. 
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Funcionarios del gobierno, y hasta el propio presidente Alberto Fernández, suelen asegurar que la inflación se trata de un “fenómeno multicausal” y que se explica por la concurrencia de las “remarcaciones de quienes especulan con una devaluación” y los efectos de la “guerra entre Rusia y Ucrania”.

Esos argumentos quedan debilitados cuando se observa el desempeño de la inflación en un conjunto de 192 países que releva el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que acaba de actualizar al alza las proyecciones para el corriente año y siguientes, porque en menos de cinco se registra un aceleración de la magnitud que acusó en los últimos meses la Argentina, aún sin devaluación del tipo de cambio oficial, y sin fuerte aumento de las tarifas de los servicios públicos.

Claramente se trata de preocupaciones de carácter doméstico que nada tienen que ver con los efectos de la crisis sanitaria de comienzos de 2020, ni tampoco con los de la invasión de Rusia a Ucrania, porque esos eventos si bien afectaron a todos los países, en la amplia mayoría de las casos lo hicieron en proporciones en términos de tasas porcentuales de aceleración de la inflación notablemente menores que la que acusa la Argentina.

Mientras la tasa de inflación en el promedio de 192 países se aceleró en 3 puntos porcentuales: de 3,8% en 2019 a 6,8% en la nueva estimación del WEO del FMI para 2022; en la Argentina se elevó de un ritmo de 53,8% a 76% en la proyección del REM del BCRA en igual período, aunque en la próxima medición se espera que resulte mayor.

Únicamente tuvieron peor desempeño que la Argentina, Sudán, Turquía y Yemen; en tanto la equipararon Surinam y Rusia, aunque con tasas interanuales de inflación que pasaron de 4,2% a 25,8%, en el primer caso -tras un pico de 60% en los dos años previos-; y de 3% a 24%, en el segundo -por el costo de la invasión a Ucrania-.

Un ejercicio similar, pero acotado al corriente año, también eleva a la Argentina en el primer puesto entre los países donde más se aceleró la inflación, junto con Zimbabue.

Claramente, tanto la crisis sanitaria como la invasión de Rusia a Ucrania, desestabilizaron todas las economías, al punto que el último informe global del FMI destaca: “En este momento, la principal prioridad en materia de políticas es controlar la inflación, ya que la estabilidad de precios es una condición previa para lograr aumentos duraderos del bienestar económico y de la estabilidad financiera. La combinación adecuada de políticas monetarias, fiscales y estructurales para reducir la inflación varía entre las economías, dependiendo de las fuentes y la intensidad de las presiones de precios”.

Y a continuación sostienen los economistas del FMI, como si estuvieran leyendo los indicadores de la Argentina de hoy: “Las economías en las que la inflación y las presiones inflacionarias subyacentes han aumentado de forma persistente y significativa por encima de los niveles fijados como meta deben tomar medidas contundentes para endurecer la política monetaria, y los bancos centrales deben reducir sus balances y elevar las tasas de interés real. En el corto plazo, esas políticas reducen la inflación a expensas de una menor actividad real, mayor desempleo y salarios más bajos”.

FUENTE: mdzol.com

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