“Escuchémonos”, pidió el Papa al lanzar la mayor consulta de la historia sobre el futuro de la Iglesia

Actualidad 11 de octubre de 2021 Por Tomás Del Popolo
Al inaugurar con una misa un proceso que durará dos años e involucrará a todos los bautizados, alentó a “evitar respuestas artificiales y superficiales”
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ROMA.- En lo que se considera la mayor apuesta de esta fase del pontificado y una experiencia totalmente nueva, con una misa solemne el papa Francisco abrió este domingo un nuevo sínodo sobre sinodalidad -término que significa caminar juntos- el mayor proceso de consulta jamás realizado por la Iglesia Católica, en el que participarán no solo cardenales, obispos y sacerdotes de todo el mundo, sino también y especialmente, todos los bautizados, hombres, mujeres, jóvenes.

El objetivo de este proceso sin precedente, que durará dos años y tendrá diversas fases -diocesana, nacional, continental y universal, al concluir en el Vaticano en octubre de 2023- es darle un sacudón a la Iglesia Católica en este momento de crisis -por el escándalo de abusos, falta de vocaciones y demás fallas-, para que, pastores y ovejas, juntos, en camino, puedan discernir las reformas necesarias para su futuro.

¿Cómo? En una homilía que pronunció en la Basílica de San Pedro ante tres mil personas -todas con barbijo, pero finalmente muchas más que en ocasiones anteriores gracias a la mejor situación sanitaria-, el papa Francisco indicó la receta. Reiteró que el sínodo no es “una convención” o “un congreso político” y habló de tres verbos clave: encontrar, escuchar, discernir. Además, alentó a “evitar respuestas artificiales y superficiales” o “blindarse en certezas”.

“Al comenzar este camino, estamos llamados a ser expertos en el arte del encuentro. No en organizar eventos o en hacer una reflexión teórica de los problemas”, dijo Francisco, en un sermón lleno de pasión y energía en el que llamó a cardenales, obispos, religiosos y delegados de más de 120 países a dejar de lado “relaciones formales”, “máscaras de circunstancia” y “el espíritu clerical y de corte”. “El encuentro nos cambia, nos sugiere nuevos caminos que no pensábamos recorrer, haciéndonos salir de nuestras rutinas desgastadas. Todo cambia cuando somos capaces de encuentros auténticos con Él y entre nosotros. Sin formalismos, sin falsedades, sin maquillajes”, indicó.

Francisco -que antes y después de la celebración saludó con afecto a la monja colombiana Gloria Cecilia Narváez, liberada en Malí luego de su secuestro en febrero de 2017-, al subrayar la importancia de la escucha, llamó a una autocrítica.

FUENTE: lanacion.com.ar

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