DIARIO EL PUEBLO

Historia 16 de octubre de 2021 Por Marta Gai
(Segunda entrega del Diario El Pueblo)
NOTICIASRUFINO

Lic.Marta Gai

Definido el espacio y el tiempo, que generan el marco de la fundación de Rufino y los primeros años de la Colonia Rufino, seguidamente el periódico EL PUEBLO se refiere a:

Los primeros pobladores


"… Surgió el caserío, lo formaron inmigrantes vascos, andaluces, y gallegos…,  y los "gringos", genoveses, piamonteses..., fraternizaron todas las razas para trabajar y crear riquezas...,  y se enamoraron de estas llanuras promisorias..., crearon el comercio, removieron los campos, formaron asociaciones, aprendieron él ¡Himno Patrio! E iniciaron una raza nueva fundiéndola en la de sus hijos... Solo de vez en vez añoraban la patria lejana. Era cuando algún aniversario…"(Pág.3)

A la par destaca la llegada de:

El alambrado ¡ya hay campos!


"Justamente con las primeras casas y con los primeros pobladores llegó el alambre... y la hacienda corriendo a las aguadas cedieron lugar al "establecimiento"... Pero el sacrificio era imprescindible para el orden social que comenzaba... Desde ahora en adelante se diría: este o aquel campo, el campo de los Rufino, el campo de los Cobo, el campo de los Anchorena" (pág.3)

Y al fin:

El pueblo

"De la agrupación de casas nació el pueblo Dairraux, nos ha relatado en una página sencilla y viva (…) el caprichoso comienzo. Pero aunque hubiera sido en otra forma:  la subdivisión de los solares no hubiera sido bastante si otra circunstancia feliz no hubiese venido a ayudar el comienzo del progreso que celebra la ciudad. Dos años, justamente dos años (23 de marzo de 1897) habían transcurrido desde el surgimiento de Rufino cuando se inauguró el ferrocarril de Rufino a Villa María. Y a los nueve años (el 10 de junio de 1900), se inauguraba el tramo Rufino-Italó, primera sección del hoy ramal  a Buena Esperanza terminado el primero de marzo de mil novecientos tres. Por lo tanto en pocos años Rufino se había convertido  en un centro ferroviario, situación que contribuyó sin duda alguna, a formar su predominio……"

Pero a la venta de solares, para el crecimiento y asentamiento de la población hay que sumar otro extraordinario personaje, especie a lo que se interpreta hoy como "agente inmobiliario", Don Godofredo Daireaux,  que será el gran negociante de la venta de solares y terrenos, a fin de demostrar esta acción  el periódico EL PUEBLO, dedica toda una página que titula:

VENTA DE SOLARES (se transcriben párrafos)


Godofredo Daireaux nació en París el 29 de mayo de 1849, y llegó al país  en 1 de marzo de 1868. El 21 de enero de 1888 compro a los hermanos Rufino la mitad de este pueblo que desde hacía largos años, estaba trazado sin que ningún poblador lo habitara. Estableció aquí una pulpería (será su agencia inmobiliaria), y a los paisanos que venían a tomar una copa les ofrecía a pagar en pequeñas cuotas mensuales, de esa forma pronto logró hacer de Rufino una población importante.

El diario refiere su nota asi:


"CON VIVO PLACER OFRECEMOS UNO DE LOS RELATOS DEL LIBRO "LOS MILAGROS DE LA ARGENTINA" DE DON GODOFREDO DAIREUX, QUE VIVIÓ LOS PRIMEROS AÑOS DE LA VIDA DE ESTE PUEBLO. EL LIBRO MERECIÓ EL HONOR DE PUBLICARSE EN  LA COLECCIÓN DEL DIARIO LA NACIÓN, EN CUANTO, RELATO O ANÉCDOTA BIOGRÁFICA  -QUE DE TODOS ESTOS GÉNEROS PARTICIPA, Y AÚN MÁS,  - ESCRITO EN UN ESTILO- SENCILLO Y MUY PERSONAL, TIENEN PARA NOSOTROS UN SINGULAR INTERÉS POR EL ASUNTO QUE TRATA: LA VENTA DE UNOS SOLARES DE LOS RUFINO. ES PUES, UNA PÁGINA DE NUESTRA NACIENTE HISTORIA QUE HABLA DE NUESTRAS COSAS Y QUE SENTIREMOS COMO SIENTE LO QUE VERDADERAMENTE SE AMA"

(DESTACAMOS QUE LA DESCRIPCIÓN QUE TRANSFERIMOS A CONTINUACIÓN ES UN SINGULAR VALOR HISTÓRICO, ME ATREVO A SOSTENER QUE ES CASI EXCLUSIVA EN EL RELATO DE LA VIDA DE LOS PRIMEROS AÑOS DE LA COLONIA RUFINO).

"Don Jerónimo estaba desconsolado. Después de muchos años de trabajo  como mayordomo de estancia, había empleado en 1876; sus economías, $ 3.200 oro, en comprar ocho leguas de campo.
Poseer ocho leguas de campo está bien, aunque sean de pasto puna, y sin más animales encima que unas cuantas vacas  y los bichos silvestres de la llanura; pero guardarla ocho años sin provecho alguno, ya no le parecía hazaña.

Era, efectivamente, como desesperar, cuando de repente supo que les iba  a cruzar una vía férrea, y dando en seguida con habilísima liberalidad, a la compañía del Pacífico, catorce hectáreas en una esquina de ocho leguas, había conseguido don Jerónimo la estación justamente anhelada por todo dueño de campo, y había mandado inmediatamente levantar alrededor de ella el plano de futuro pueblo de Rufino con el cual esperaba, no solamente hacer pesos, ..., sino también legar su nombre a la posteridad. 

El plano era hermoso, en él figuraban, pintadas de verde, a cada lado de la estación, pintada de rojo, dos amplias plazas públicas, de dos hectáreas cada una con sitios reservados para escuela, iglesia y casa municipal. El pueblo constaba de sesenta y cuatro manzanas, mitad al norte, mitad al sur  de la vía, de ocho solares cada una, con un total de quinientos solares cada una, con un total de quinientos solares cada una, con un total de quinientos noventa y dos sitios ofrecidos a precios acomodados a los pobladores deseosos de vivir por poca plata, en casa propia.

Alrededor del pueblo, las quintas, de una a cuatro hectáreas, solo constaban de cien a cuatrocientos pesos pagaderos a plazos largos, y seguían innumerables chacras en condiciones accesibles para los más pobres.
Irresistible tentación le parecía  a Don Jerónimo que sería para cualquier hombre de pocos recursos, ..., Y calculada que nada más que los solares, tasados con otro, en cien pesos papel, le vendrían a pagar, con sus setenta y cuatro hectáreas -pagamos cien con las calles- algo como diez veces el costo primitivo de las veinte mil hectáreas compradas, hacía ocho años, con sus precarias economías de mayordomo. ¡Y las quintas! Y las quintas!  ¡Y las chacras! ¡Y todavía quedarían seis leguas para pastoreo y agricultura!...

...

Desgraciadamente  transcurrían los meses sin que nadie se presentase a comprar y quedaba el hermoso plano virgen de todo apunte de venta.

Tres veces por semana venía un tren de ida y otro de vuelta, pero sin traer pasajeros ni carga , o trayendo tan poca carga,... nunca dejaría de ser la estación Rufino, una de tantas.

(Observar detalle importante de la descripción, claramente indica que primero surgió la estación Rufino y en torno a ella la Colonia Rufino).

¡Y dejando  los cálculos a un lado, Don Jerónimo se desesperaba... y después de haber sido pobre, ..., toda la vida, semejantes riquezas y no disfrutarlas!

Dos años habían pasado desde la aprobación del plano, sin que el pueblo existiera más que en papel, ... , cuando un día se le presentó un negociante de campaña, pidiéndole precio para una manzana entera, la más cercana a la estación de pasajeros y con frente a la plaza. Don Jerónimo, ..., tuvo como un pálpito de que ese hombre iba a ser el eje de la fortuna y de ninguna manera debía dejarlo ir sin la manzana que deseaba.

(A modo simbólico se puede interpretar esta parte del texto como La piedra fundacional del pueblo, insisto la estación estaba).

Así mismo no pudo impedir que la natural codicia ..., contestó a su pregunta:

-Mil cuatrocientos pesos señor–

-¡Ah! Dijo el hombre -entonces quedaré sin ella, pensaba poner un negocio, pero es muy caro el terreno.

-No crea -  ..., esta manzana es la mejor situada; tiene agua buena. Pero, agregó ...., ya que es parte de una casa de negocio, póngale usted preció.

-Quinientos pesos -contestó el otro-

-Es suya- dijo Don Jerónimo, ..., casi sin vacilar.

-Aquí tiene los quinientos pesos-

Y los entregó recibiendo a cambio de Don Jerònimo una Boleta de venta provisional.

La casa de negocio no fue, más que un simple rancho, de paredes de barro, y techo de hierro; pero el surtido era regular, y de veinte leguas en derredor acudía la gente a surtirse, ... ; y el hombre, al ver esto, comprendió, que para que ahí mismo se fundase verdaderamente un pueblo, no había màs que querer  y pensó que sería lindo probar el negocio.

Pero no tenía fondos disponibles. Para vender solares era preciso primero comprarlos, ... , se atrevió ofrecer compràrselos ... sin plata.

El primer movimiento de Don Jerònimo fue de profunda sorpresa.... Compraba firme el negocio, aunque sin dinero, la mitad del pueblo: treinta y siete manzanas con sus doscientos noventa y seis solares, saltando las manzanas como si tomara él de un damero las casillas de un color y dejara al dueño las otras, pero sin que, durante dos años enteros pudiera éste vender ningún solar de los suyos, debiendo recibir por mes el total de los que el comprador cobrase a los nuevos pobladores,...
. . .

Antes de que haya acabado de pagar su solar , valdrà  el doble , y antes de cinco años, si es cierto lo que dicen en Rufino van a venir a dar dos o tres , ramales de ferrocarril, tiene una fortunita.

Esto es un gran pueblo, amigo con el tiempo; y un solar  de mil doscientos cincuenta metros cuadrados, veinticinco por cincuenta , por doscientos pesos es realmente tirado. ¡ Cuando uno piensa que no ha costado quizás ni eso…..!

...

Y la confianza una vez sentada, empezaron a volar los solares a los mismos precios de siempre, pero ¡apurarse los que querìan elegirlos en buena situación! ... El pueblo ya se formaba, las calles se delienaban con los mismos edificios que en todos lados surgía, modestos todos, pobrísimos algunos y de barro ...

Cuatro hornos de ladrillos se habían instalado y no daban abasto; los herreros y los carpinteros se enriquecían; los boliches se multiplicaban; venìa gente de todas partes a poblar, a poner algún negocio, atraída por la prosperidad creciente del ya nombrado pueblo.

(El párrafo siguiente es el indicador de la base de la prosperidad que destaca el actor al contar por si mismo y estar en el lugar la razón de la atracción de asentarse en Rufino)

EL FERROCARRIL AL PACÍFICO HACÍA ESTUDIAR VARIOS RAMALES QUE TODOS VENDRÍAN A DAR A RUFINO Y DIEZ PEDIDOS DE CONCESIONES  DE LÍNEAS FÉRREAS A TODOS RUMBOS, CON RUFINO POR CABEZA DE LÍNEA SE TRAMITABA ANTE EL CONGRESO.

A los dos años, había recibido los veintinueve mil seiscientos pesos del trato; primer resultado, se había, por lo menos, duplicado el valor de la mitad del pueblo, que le quedaba vender; ... ,y podía decirse va con viso de razón, FUNDADOR DEL PUEBLO, aunque hubiera sido de otro el trabajo.

. . .

Pero lo màs lindo no era el resultado del material conseguido por don jerònimo y por su hábil colaborador, ... , sino la suma de dichosa quietud que habían proporcionado con la feliz realización de su bien pensada combinación a centenares de familias pobres, a quienes, enriqueciéndose ellos mismos, legítimamente habían sugerido la salvadora idea y ofrecido un medio fácil de fundar sus hogares en tierra propia, con un pequeñísimo esfuerzo de labor y economía.

ESTA NOTA TIENE EN SU CONTENIDO PARA QUIÉNES HABITAMOS LA CIUDAD DE RUFINO, UN VALOR EXTRAORDINARIO, YA QUE ES UNO DE LOS ACTORES DIRECTOS (DAIREAUX), QUIEN CUENTA POR MEDIO DE ESTE RELATO LAS CARACTERÍSTICAS DEL NACIMIENTO DE LA "COLONIA RUFINO", EN TORNO A LA ESTACIÓN DEL FERROCARRIL RUFINO DE LA LÌNEA BAP.

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FOTO 1: Godofredo Daireaux

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FOTO 2: Casa de negocio, perteneció a Daireaux 

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