CASA RASSO

Ediciones impresas 19 de octubre de 2021
Entrevista realizada a la señora Azucena Rasso de Durand contando los inícios de Casa Rasso.
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Señora Azucena Rasso de Durand

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El martes 31 de agosto de 2021, gratamente nos reunimos con la SRA. AZUCENA RASSO DE DURAND, que con alegría refirió la historia de su familia, propietarios de la recordada CASA RASSO.

Expresó:

La familia del señor Alfonso Rasso (su abuelo), vivía en la ciudad de Junín, donde también tenía una casa dedicada al mismo rubro,  lamentablemente sufren la pérdida  de su hijo mayor Lorenzo, de 14 años, generando lógicamente una gran tristeza en la familia, sobre todo de su esposa, como alternativa de buscar un ámbito que la ayude  a superar el gran dolor, decide que deben irse a vivir a otro lado, tomando la posibilidad de ver todos los lugares comprendidos  entre Venado Tuerto y Laboulaye, recorren, y  deciden que el sitio  a trasladarse  sería RUFINO, así vende su negocio, y se mudan ubicándose originalmente en la calle España, (a la altura actual del negocio de la Familia Mussio), a la vez compra un terreno en calle Avenida Cobo 125, donde construyo un gran salón abajo, uno más pequeño al lado, una amplia casa arriba y departamentos en la parte posterior del terreno.

En 1942 la familia Rasso ya instalada en Rufino, celebra el matrimonio de su hijo Alfonso Alfredo Rasso (Tocalito, sobrenombre dado por su hermano mayor en la niñez), de 27 años con una rufinense, Alis Salvarezza  de 17 años, y estrenan la nueva casa ubicada en la parte superior como se expresó.

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Padre e hijo continúan el emprendimiento iniciado en  Rufino, del que Señor Alfonso se hizo cargo ya a los 16 años, ante problemas de salud de su padre, definiendo así su destacado rol en el desarrollo de la memorable Casa Rasso, ámbito AGENCIA DE LOTERÍA,  que se define como "Agencia de lotería, librería, tabaquería y representante al por mayor de diferentes marcas de cigarrillos".

Pero la actividad principal fue ser "Representante oficial de la Lotería de Santa fe", esto favorecía que los clientes pudieran encargar  sus números preferidos.
También en un salón más pequeño se establece un negocio de barbería y peluquería. Con el tiempo este negocio se cierra, y  es alquilado por el Señor Albayceta, que dará origen a otro comercio histórico de nuestra localidad, dedicada a la venta de artículos para hombres, la recordada Casa Albayceta.

Azucena recuerda que se vendió cinco veces "la GRANDE", o sea el premio mayor, ganado y festejado por familias de Rufino, siempre por familias locales. Si bien todo el año estaba activa la lotería todas las semanas, la fechas más destacadas eran los sorteos de "Navidad, Reyes (magos), y Año Nuevo", la inversión ante estos sorteos eran muy grande, dado que no se vendía solo la lotería de nuestra provincia, sino también otras.

La  familia enfrentaba terrible inversión sin recurrir a pedido de créditos, sino que garantizaban la compra con sus bienes, obviamente situación riesgosa, y que se equilibraba luego de vendido los billetes.
EL ENTERO, por entonces estaba compuesto de 20 números, se podían comprar esa totalidad, la mitad, un cuarto o un billete que componía una parte de ese entero. Los billetes se trasladaban en fajos, y el costo del traslado también era de alto costo,

Cuando se vendía un número que se resultaba en el sorteo ser el premio mayor, el mismo Señor Rasso lo llevaba a Santa Fe, a cobrar ese premio, a riesgo de hacer el viaje de retorno con una suma importante, al llegar a Rufino, siempre se realizaba una celebración por parte de los ganadores, quienes también entregaba un regalo aquella persona que atendía en la Agencia de lotería y se lo había dado en su  mano al billete ganador, como expresando "Sumaste suerte", como ser un perfume renombrado de marca u otros objetos.
De todos modos el mismo día del sorteo, cuando el Señor Rasso siguiendo el sorteo, por radio, apreciaba en su registro que se había VENDIDO un número importante, el premio mayor, lo anunciaba a la población que escuchaba también el sorteo por radio, con "bombas festivas".

Pero no solo se podía ganar el premio mayor, sino que había otras alternativas, que tenía que ver con el acierto de la cantidad de cifras en relación con los billetes ganadores, y que eran pequeños premios  proporcionales según la cantidad de cifras acertadas, que permitían comprar otra vez al menos "un billete", para el próximo sorteo.

También Azucena nos contó su propio trabajo en la recordada Agencia de Lotería, consistía …, en colocar en sobres que le daba sus papás, y le indicaba un listado con  los nombres de personas que permanentemente jugaban el mismo número para guardar y quedara ahí con su nombre,  otras actividades hacía junto a su hermana, su cuñada y su tía Carolina Rasso (Pochola)

Pero la venta no era solo para los habitantes de Rufino, sino también el tren EL CUYANO, los sábados traía pasajeros de pueblos de la zona, como Pueblo Italiano, Santa Regina y otros, pero llegaba temprano y antes de la apertura del negocio. Entonces el punto de reunión para desayunar y hacer tiempo, e incluso en fechas claves "hacer cola" era el BAR DON PEPE.  

Quienes no se acercaban por diferentes razones a la agencia, la misma contaba también con vendedores ambulantes, y llego a tener hasta cuatro, uno de ellos un recordado personaje, que al paso gritaba "ACHICALOR"…...

Recuerda a su papá como muy sociable y conversador, lo que hacía del sitio también un centro de reunión diario, tornando costumbre en la comunidad pasar por el comercio entre las 10 y 11 horas de la mañana y de ahí dirigirse al Club Español o Club Social a tomar un café, y conversar las novedades de la mañana.

Con el paso del tiempo aparece la "quiniela oficial"  y el "prode", pero el Señor Rasso no quiso ampliar la actividad, el paso de tiempo y los nuevos desafíos, llegan en momentos que lo expresaríamos así, ya no es tiempo para una nueva ampliación. Requería de otra organización.

Así pasa el tiempo, sus hijos crecen, los caminos se bifurcan, y la AGENCIA DE LOTERÍA TERMINA SU CICLO HACIA la década de 1980, el tiempo laboral del Señor Rasso también se cumple, se jubila, y hoy es una página importante su hacer y su negocio en  la historia de Rufino.

Azucena entre risas y algo emocionada, sostiene QUE ESE FUE EL LUGAR DE HERMOSOS RECUERDOS DE INFANCIA Y JUVENTUD, CON AMIGOS DEL BARRIO, QUE A VECES SE REUNÍAN EN LA PLAZA……

Desde mi parte fue un hermoso encuentro, y muchas gracias.

Lic. Marta Gai

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